🌮 ¿Cuántas flautas tendrías que vender para que tu negocio pueda sostenerse?
Las flautas mexicanas parecen un producto sencillo para emprender.
Tortilla, relleno, aceite, crema, queso, salsa… y a vender.
Pero cuando pasas de preparar flautas para tu familia a producirlas como negocio, aparece una pregunta mucho más importante:
¿Cuántas órdenes tendrías que vender realmente para cubrir todo lo que cuesta operar?
Porque vender muchas flautas no necesariamente significa que estás ganando dinero.
🌮 No vendes flautas: vendes órdenes
Supongamos que decides vender una orden de cuatro flautas.
Para conocer cuánto te cuesta esa orden no puedes considerar únicamente las tortillas y el relleno.
También pueden intervenir:
tortillas + relleno + aceite + crema + queso + verduras + salsa + acompañamientos + empaque
Y todavía faltan los gastos necesarios para mantener funcionando el negocio.
Por eso, antes de establecer un precio, necesitas definir algo aparentemente muy sencillo:
¿Qué incluye exactamente una orden?
El número de piezas, la cantidad de relleno y los complementos pueden modificar significativamente su costo.
💰 El precio de la flautería de enfrente no necesariamente funciona para ti
Es normal investigar cuánto cuestan las flautas en otros establecimientos.
De hecho, debes hacerlo.
Lo que no conviene es concluir:
“Si todos venden la orden en ese precio, yo también.”
El competidor puede pagar una renta diferente, comprar ingredientes a otros precios, manejar porciones distintas o vender un volumen mucho mayor.
Por eso necesitas conocer dos datos:
¿Cuánto está pagando el mercado?
y
¿Cuánto me cuesta a mí producir y vender una orden?
El precio necesita tener sentido desde ambas perspectivas.
🔥 El aceite también forma parte de tus números
Cuando pensamos en el costo de una flauta, probablemente imaginamos primero la tortilla y el relleno.
Pero estamos hablando de un producto frito.
Eso significa que el aceite forma parte de la operación y debe ser considerado dentro del análisis.
Lo mismo sucede con gas o electricidad, dependiendo del equipo utilizado.
Un costo que parece pequeño por unidad puede convertirse en una cantidad importante cuando se multiplica por cientos o miles de piezas.
En los negocios de alimentos, los pequeños costos repetidos muchas veces dejan de ser pequeños.
⏰ Tu problema quizá no sea vender 100 órdenes, sino venderlas a la misma hora
Imagina que esperas vender 100 órdenes de cuatro flautas.
Eso significa producir:
400 flautas.
Pero todavía falta algo.
¿A qué hora llegarán esos pedidos?
No es lo mismo vender 100 órdenes distribuidas durante ocho horas que recibir una gran parte durante la comida o la cena.
En ese momento necesitas que varias cosas funcionen al mismo tiempo:
ARMAR → FREÍR → MONTAR → COBRAR → EMPACAR → ENTREGAR
Si una sola etapa se retrasa, puede retrasar todo lo demás.
Ahí aparece el llamado cuello de botella.
🍳 Comprar una freidora grande no necesariamente resuelve el problema
Podrías pensar:
“Entonces compro una freidora con mayor capacidad.”
Pero primero necesitas identificar dónde está realmente la limitación.
Quizá puedes freír rápidamente, pero tardas demasiado armando las órdenes.
O puedes producir suficientes flautas, pero solamente tienes una persona cobrando, empacando y atendiendo pedidos.
La capacidad del negocio debe analizarse como un sistema.
No se trata de comprar el equipo más grande.
Se trata de entender cuántas órdenes necesitas producir y cómo las vas a atender.
📋 ¿Más rellenos significan más clientes?
Pollo, carne, papa, queso y otras opciones pueden hacer atractivo el menú.
Pero cada variedad también puede significar diferentes ingredientes, compras, preparaciones e inventarios.
Y si además agregas otros antojitos, la operación puede crecer rápidamente.
Por eso existe una diferencia entre:
tener variedad
y
tener una variedad que realmente compra el mercado.
Antes de llenar el menú, investiga qué consume la gente de tu zona, qué rellenos prefiere, cuántas piezas espera recibir y cuánto está dispuesta a pagar.
👀 “Aquí a todos les gustan las flautas” no es una investigación de mercado
Que las flautas sean conocidas y populares no significa automáticamente que exista espacio para otro negocio.
Las personas que podrían ser tus clientes probablemente ya compran comida en algún lugar.
Investiga:
¿Dónde compran actualmente?
¿Cuánto pagan?
¿Cuántas piezas reciben?
¿Qué rellenos prefieren?
¿En qué horarios consumen?
¿Compran para comer ahí o para llevar?
¿Qué establecimientos compiten por ese mismo cliente?
Entonces podrás preguntarte:
¿Por qué alguien compraría mis flautas en lugar de seguir comprando donde ya compra?
Esa respuesta vale mucho más que asumir que “a todos les gustan”.
📊 Ahora sí: ¿cuántas órdenes necesitas vender?
No existe una cantidad universal.
No podemos decir que una flautería necesita vender 30, 50 o 100 órdenes diarias para funcionar.
Dependerá, entre otras cosas, de:
precio de venta + costo por orden + renta + personal + servicios + empaques + desperdicios + demás gastos de operación.
Primero necesitas conocer cuánto deja cada orden después de sus costos correspondientes.
Después necesitas saber cuánto cuesta mantener abierto el negocio.
Y entonces puedes comenzar a responder:
¿Cuántas órdenes tendría que vender para cubrir mi operación?
Pero todavía falta una última pregunta.
🎯 ¿Existe suficiente mercado para vender esa cantidad?
Aquí se unen los números con la investigación.
Imagina que tus cálculos indican determinada cantidad de órdenes mensuales para cubrir la operación.
La siguiente pregunta no es:
“¿Cómo hago para venderlas?”
Primero debería ser:
¿Hay suficientes clientes en mi mercado para pensar razonablemente que podría alcanzar ese volumen?
Ahí es donde un proyecto comienza a dejar de construirse sobre deseos y empieza a construirse sobre información.
🌮 Antes de poner una flautería, conecta estas piezas
CLIENTES → MENÚ → PRECIO → ÓRDENES → CAPACIDAD → COSTOS → VENTAS
No necesitas demostrar desde el principio que tu idea funcionará.
Necesitas descubrir qué tendría que ocurrir para que funcione y después investigar si esas condiciones existen realmente.
Así, la pregunta deja de ser:
“¿Será buen negocio vender flautas?”
y se convierte en una pregunta mucho más útil:
“Con mis precios, mis costos, mi ubicación, mi capacidad y mi mercado, ¿tiene sentido para mí invertir en este negocio?”
Eso no se responde con emoción.
Se investiga, se calcula y después se decide.
CERTIMASTERPRO
Investiga. Calcula. Decide antes de invertir.